sábado, 7 de febrero de 2009

Los libros de cocina

La colección de libros, como ya conté en otra entrada, empezó a generarse en un viaje. Realmente los libros ya estaban ahí como parte de nuestra biblioteca, pero nunca se nos había ocurrido "convertirla" en colección.

En ella hay libros antiguos, de nuestra abuela, de nuestra madre y los más modernos que hemos ido comprando a lo largo de nuestros años de cocinillas.

Hay coleccionables, sobre todo de las recetas que Mª Jesus Gil de Antuñano publicaba en el Telva, que a diferencia de la Parabere, son recetas prácticas, hechas en cocinas eléctricas o de gas, y en hornos convencionales, con frigorificos y congeladores de los que hoy en día todo el mundo tiene en sus casas.


Hay libros más sofisticados de recetas de fiesta o de Navidad, postres especiales, panes, repostería, incluso uno de hierbas aromáticas y algún otro de utensilios de cocina. Y uno publicado por la Sección Femenina, para cocinar en olla a presión!!!!!!, toda una revolución para la época.
No sé de donde fueron saliendo todos ellos, pero la cosa es que están ahí y aunque durante años algunos han permanecido arrinconados, desde que reformamos la casa y nos ha dado por cocinar, poco a poco van saliendo al atril de la cocina.

Mi hermana Begoña, en su blog de recetas, las recetas de marichu y las mías , está dedicando, en el apartado del libro del mes, un mes a cada uno de estos libros, y publicando recetas que va haciendo de cada uno de ellos. Aunque parezca que no, esta colección también se va ampliando en viajes, visitas a librerías e incluso en compras por Internet, así que aunque de momento creo que he publicado todos los ejemplares que tenemos, tendré que ir actualizandolo según vaya creciendo.Lo único que no he fotografiado, son los cuadernos escritos a mano, por mi madre y por mí, de recetas, muchas de ellas sacadas de estos libros, que por comodidad ibamos escribiendo, para no tener que buscarlos cada vez, y que me ha parecido que no se merecían un sitio en esta colección. En muchas de sus hojas se pueden ver los restos de aceite, harina y mezclas que con la batidora o con las manos ibamos salpicando al usarlas.