sábado, 31 de enero de 2009

Las plumas de Begoña


Ayer publiqué las fotos de la colección de plumas de Begoña. Es más pequeña que la mía pero tiene algunas verdaderamente curiosas.

Con esta publicación y espero que de momento, he terminado de publicar todas las plumas de que consta nuestra colección.

Digo que de momento, porque cada día hay más juegos de plumines, tinteros, secantes y planillas en los escaparates de todo el mundo, a los que cada vez me resulta más difícil resistirme.

Hace cuatro años, hicimos un viaje familiar a Italia, la verdad es que lo pasamos de miedo y nos reimos muchisimo, a pesar del mal tiempo que nos hizo. Desde entonces uno de los lugares que tengo en mi lista para volver a visitar es Florencia, donde en una calle que no sé si nos llevaba a algún sitio concreto, encontramos una papelería increíble. Además de volver a visitar esa maravillosa ciudad, uno de mis objetivos es volver a echar una ojeada a esa papelería, que espero que la crisis no haya cerrado, para volver a recrearme con todas las cosas maravillosas, papel de cartas, sobres, tarjetones, tarjetitas, plumas y materiales de escritura que había allí.

No sé si será el alma de coleccionista que lleva una dentro, o si esto le pasa a todo el mundo, pero cuando mis hermanas y yo salimos de viaje, no somos capaces de no comprar las chuminadas que se nos ponen por delante, aunque dejemos montones por el camino, que por falta de sitio y sobre todo de dinero, no podemos llevarnos.

sábado, 24 de enero de 2009

Los mecheros



Como ya dije al volver de mi viaje por Huesca, a todas nuestras colecciones se ha añadido una, la de los mecheros de nuestro hermano.

En esta colección hay algunos muy curiosos como el de mesa que conozco de siempre de nuestra casa, o el solar, que fué un boom un verano. No sé de dónde los sacó pero un verano llegó de Sabiñanigo con un montón de mecheros solares para la playa y la verdad es que no era fácil hacerlos funcionar, pero la gente lo intetaba siempre que podía.



Jose era un fumador empedernido, que incluso cuando ya no podía fumar, intentaba que le llegara el humo y el olor de quién encendiera un cigarro a su alrededor, y si hubiera guardado todos los mecheros que usó en su larga vida de fumador, la colección hubiera sido extremadamente grande. En el fondo me alegro de que se haya quedado en 98 piezas, porque si no hubiera tenido problemas para guardarla.

Me he permitido añadir alguno mío, como el que me regaló mi ex-jefe, con espejo incorporado y que usé tanto que al final se estropeó.


Ahora que ya solo uno de nuestros hermanos fuma, y no dentro de casa, va a ser más difícil que la colección pueda aumentar, pero la verdad es que las tiendas de souvenirs están llenas de ellos, un problema.

sábado, 17 de enero de 2009

Los otros marcapáginas

Por fin he podido hacer el album de los marcapáginas que me faltaba publicar y que ya tenía escaneados, todo llega.

En esta última remesa están los que hacen publicidad de editoriales o libros,


los que son de metal,


de plástico,



de madera


o de papel



y no he conseguido clasificar con ningún país o provincia.

Y los de Picasso, que como los he ido comprando en los diferentes Museos por los que he pasado en mis últimos viajes, no los he incluido en sus Museos correspondientes, sino que he pensado que, él, se merecía un apartado propio.


Desde que empecé a trabajar en hostelería y me empeñé en reivindicar que el Genio era malagueño, cada vez que veo algo que tiene que ver con él y con nuestras colecciones, no me puedo resistir y lo compro.

Y como no, las "P". La primera me regaló hace años, mucho antes de que se me ocurriera coleccionarlos, mi amiga Marta y aunque al principio la usaba para marcar los libros que estaba leyendo, luego me dió pena que se estropeara o se perdiera, la guardé y al final terminó en mi colección.



En estas publicaciones, me falta alguno de los últimos que he comprado, y un Pinocho de fieltro que no se puede escanear, pero que espero fotografiar pronto.