martes, 9 de septiembre de 2008

Las Plumas


Como ya comenté cuando hable de ellas, de plumas hay dos colecciones distintas, una de Begoña y otra mía.

Empezaré por publicar la mía, y así tengo algo más que contaros en otra ocasión. Esta pluma es de cristal y no la he probado, pero seguro que escribe fenomenal.

Además de las recopiladas, por suscripción, en mi colección hay unas cuantas más que me han ido regalando o que yo he ido comprando, normalmente cuando voy de vacaciones, que es cuando no miras lo que gastas. También tengo algun que otro manual y cuaderno de caligrafía, que por falta de tiempo no practico.

No hay nada más gratificante, para las personas a las que les gusta escribir, que usar una buena pluma, con el plumín deformado por el gesto de tu mano y escribir sobre un buen papel, de esos que ya casi ni existen porque las impresoras no los admiten.

Aunque solamente sea para escribir una receta de cocina, o la misma lista de la compra, cuando te gusta la escritura puedes disfrutar hasta añadiendo el móvil en una tarjeta de visita o en una servilleta de un bar.

Por eso me encantaría poder hacer un curso de caligrafía en condiciones, donde aprender a hacer filigranas con los plumines, aunque tenga que usar muchos secantes hasta dominarlos. Y por eso me paso la vida en la página de Alcunio Scriptorum, de Urueña, Valladolid, para ver si alguna vez coincide que pueda coger vacaciones cuando organicen uno de sus cursos de iniciación a la caligrafía.



De momento me tendré que conformar con exponer la colección, y esperar a tener tiempo para dedicarme a esos hobbies arrinconados.