viernes, 29 de agosto de 2008

Las Flautas

Ana es la música de la familia y desde muy pequeña se le veía la afición. A lo largo de su vida ha reunido muchos artículos relacionados con esta afición, que al final se convirtió en su profesión.


Las flautas eran uno de sus instumentos preferidos, porque son fáciles de transportar y de exponer. Esta fué la primera que tuvo y la que dió pie a la colección.




Después llegaron estas dos y a partir de ahí la colección empezó a crecer.





Además de esta tiene colecciones de todo tipo relacionadas con la música, que iremos compartiendo con el tiempo.

Esta colección fué más grande, pero la humedad de Nerja, terminó con algunas de ellas, que al ser rústicas no superaron el paso del tiempo.

No sabemos cuando podremos exponerlas todas, así que como avance aquí os presentamos alguna de ellas, las que creemos que son más curiosas.






sábado, 23 de agosto de 2008

Libros de Cocina

La historia esta colección empieza en un viaje por Guadalajara, Soria y Zaragoza. El pasado mes de Octubre, Begoña y yo, nos preparamos unas vacaciones de total relax, empezando en Sigüenza.




En esta maravilla de pueblo nos alojamos en el parador, y por primera vez en la vida, supe disfrutar del hotel. Como habíamos ido en plan tranquilo, salimos a pasear por Sigüenza, hicimos las compras de siempre y al atardecer nos fuimos al salón del Parador, con un libro, nos sirvieron una copa y allí nos quedamos hasta la hora de la cena.




Al día siguiente salimos hacia Medinacelli. Nosotras viajamos normalmente en transporte público, por lo que, llamamos a un taxi de Sigüenza para llegar hasta allí, y el taxista nos dió una vuelta por Alcolea del Pinar, para que viéramos la casa de piedra. No es fácil explicar cómo es esa casa, ya que está totalmente horadada en la piedra ¡¡¡¡a mano!!!!. Desde aquí llegamos a Medinacelli otro pueblo precioso y bien conservado. El día estaba más nubladillo, pero una vez que nos dieron la habitación salimos a recorrerlo entero. El hotel estaba al lado de la Oficina de Turismo y del famoso arco y dimos la vuelta completa al pueblo llegando al hotel otra vez por el otro lado.




Desde Medinacelli, nos fuimos a Somaen, donde nos alojamos en la Posada de Santa Quiteria, que hay que verla. La verdad es que buscábamos tranquilidad y la encontramos. En este pueblo de escasos 20 habitantes, tienen un hotel impensable. Una casona típica de la zona, totalmente restaurada, su dueño es un Arquitecto y dicen que decorada por Ricardo Bofill y Norman Foster, entre otros. No sé si sera verdad o no pero tiene una decoración increíble, con una mezcla de estilos impresionante, con muebles antiguos y detalles extremadamente modernistas. Un sitio donde perderse de vez en cuando. En la planta alta hay un salón de unos 200 metros, con unos ventanales enormes, desde donde si tienes suerte, yo no la tuve, puedes ver volar buitres.





Eramos las únicas clientes de la Posada, por lo que la tranquilidad estaba asegurada. Después de recorrer la aldea, y ver Arcos del Jalón, nos pasamos toda la tarde leyendo y descansando en aquel maravilloso salón. Cenamos de maravilla y por la mañana nos dieron un desayuno bufet personalizado. Con unos detalles increíbles, nos fueron sirviendo fiambres, quesos, huevos, yogures, zumos, panes, bollería, café, todo lo que se puede encontrar en un bufet pero servido personalmente.






Después de haber disfrutado de este día, al día siguiente salimos hacia Santa María de Huerta, para ver el Monasterio, que nos lo encontramos en plena restauración, pero aún así sigue siendo muy bonito.



De allí fuimos al Monasterio de Piedra, y nos alojamos en su hotel. Begoña no conocía ni el Monasterio ni el Parque, y no podía creerse que semejante vergel estuviera en una zona tan árida como es esa parte de Aragón. Yo he estado ya 3 veces en el Parque y me sigue encantado pasear por él.


Pasamos aquí otra noche y al día siguiente al mediodia nos fuimos a Ateca, donde han abierto un hotel en el antiguo Castillo de la ciudad. Ateca no tiene mucho que ver, y las Iglesias que tienen unas torres mudéjares preciosas, están cerradas, así que no se pueden visitar. Dimos una vuelta por el pueblo y nos volvimos a leer al hotel. Por la mañana bajamos a desayunar y aquí fué donde nos encontramos con que en una estantería de obra, a lo largo del comedor, había una colección bastante cuantiosa de libros de cocina y a Begoña, que ya le había entrado el gusanillo de la gastronomía, se le ocurrió que era una idea maravillosa.



Así que cuando volvimos a casa, empezó a recopilar todos los libros de cocina que había por nuestra biblioteca, y a comprar libros nuevos y el resultado es una colección de libros de cocina.



Como era de esperar y ya que estábamos en la zona, terminamos el viaje pasando 4 días de auténtico relax en las Termas Pallarés. Aunque parezca que leimos mucho en el viaje, al final quizas por el cansancio acumulado, nos dimos cuenta que habiamos cargado con más libros y más peso del necesario.

viernes, 22 de agosto de 2008

El Museo de Begoña



La colección de láminas de cuadros tiene la particularidad de que casi todas ellas están compradas en las tiendas de los Museos donde están expuestas las obras originales.

Solamente hay unas de Picasso, que se compraron para reivindicar que el pintor era Malagueño, porque mucha gente, sobre todo extranjeros, se creen que era francés o catalán. Y puesto que ahora vivimos en Málaga y estamos todo el día cara al turismo, decidimos que había que hacer entender a la gente que el Genio nació aquí y que en su tierra es reconocido como el que más.


Quitando una o dos, las láminas las ha comprado todas Begoña, que si pudiera tendría un museo particular, con las obras que más le gustan de cada uno de los museos que ha visitado.


Casi todas están enmarcadas pero ahora hay que encontrar el sitio, la luz y el momento preciso para ir fotografiándolas para enseñarlas. Espero encontrar pronto ese rincón que me deje hacer fotos en condiciones y poder exponer todas.

miércoles, 20 de agosto de 2008

Los lápices


La colección de lápices es una de las más tradicionales en nuestra familia. Ya el hermano mayor de nuestro padre tenía una bastante completa.

Es una de esas colecciones que dan mucho de sí, porque aparte de los lápices que puedes encontrar en Museos, Catedrales y Monumentos, las papelerías tienen mucha variación, que aunque no dicen de dónde son, siempre son lápices y distintos.

Esta colección es de Alicia y también se empezó de forma fortuita, pero ha ido creciendo bastante rápidamente en los últimos años, porque cuando cualquiera de nosotras encontramos un lápiz original, lo compramos sin dudarlo.

Y como la de marcapáginas no está clasificada, por eso tardaré un poco más en poder hacer las fotos para publicarlas, ya que tendré que ir ordenandolos para ir clasificándolos por tipos.

Para que os hagais una idea de la cantidad de lápices diferentes que se pueden tener, aquí va un avance.







martes, 19 de agosto de 2008

Los Llaveros de Nici

La colección de llaveros de Nici la empezamos en un viaje a Italia. Con motivo del 80 cumpleaños de nuestra madre, le regalamos un viaje a Italia al que debía de ir acompañada de sus hijas y de su nieta, y al que finalmente ella no vino, pero nosotras sí.

El viaje lo hicimos en tren, desde Málaga a Barcelona, Barcelona-Milán, en 2 noches consecutivas de tren, que todavía nos están dando que hablar. El día del medio lo pasamos en Barcelona, en el Barrio Gótico y al ir a coger el tren en la estación de Sants, estabamos tan aburridas que no paramos de comprar tonterías, porque el tren salió con retraso.

Entre esas compras, acabamos con un llavero de Nici cada una colgado del bolso que llevábamos y fueron nuestras mascotas durante todo el viaje.

Al llegar de vuelta a Barcelona, compramos unos pocos más, y luego se les han ido añadiendo unos y otros, comprados normalmente en estaciones de tren.

El último de la colección fué wolfy, que cómo no lo encontramos en llavero, nos lo llevamos un poco más crecidito.

Este es wolfy.


miércoles, 13 de agosto de 2008

Las Plumas


Desde que tuve que aprender a utilizar el plumín, el tintero y el secante para examinarme de caligrafía, al estudiar el Secretariado, me aficioné a la escritura con pluma.

Siempre que puedo utilizo un pluma para escribir en lugar de un boligrafo, y cuando trabajaba como Secretaria en Madrid, incluso cogía taquigrafía con una pluma muy finita que me regalaron una Navidades y que tiene el plumín totalmente doblado de tanto usarla.

Siempre me ha gustado la escritura y siempre he lamentado no haber aprendido más o haber hecho cursos de caligrafía. Y cada vez que veo los libros de canto gregoriano, los códices de bibliotecas, e incluso los libros de la carrera de mi bisabuelo, me da mucha rabia no haber tenido tiempo para dedicarme a la caligrafía como me hubiera gustado.

Por ello empecé a coleccionar plumas. Desde esa que utilizaba para coger taquigrafía en el trabajo, hasta la última de tinta verde, me ha pasado como con los osos de peluche, que además de comprar los coleccionables de plumas, he ido recopilando otras de todo tipo.

Las de la foto las compré en el último viaje que hice a Barcelona, y tonta de mí, en lugar de comprar 5 que eran los tinteros que tenía, compré solamente 3, por lo que tengo que volver a Barcelona, y esta es la excusa perfecta.

Ahora y gracias a Internet, herramienta de la que yo renegaba y de la que ahora no puedo prescindir, he encontrado un pueblo en la provincia de Valladolid, Urueña, que además de ser la Villa del libro, hay quién organiza cursos de caligrafía de muchos estilos.

Cómo ya he comentado antes, soy adicta a los balnearios, y también he encontrado muy cerquita de esta Villa, un Balneario que tiene muy buena pinta, así que no encuentro el momento de poder organizar unas vacaciones, pasando por un curso de caligrafía en Urueña y terminado en Medina del Campo, en el Palacio de las Salinas, relajándome. Ahora con el ave Málaga-Madrid, Madrid-Valladolid, me lo están poniendo hasta fácil.

Los productos de acogida


Viajar es uno de nuestros "vicios" y además de los consabidos dedales, imanes, marcapaginas y lápices, nos traemos los frasquitos de los productos de acogida de los hoteles en los que nos alojamos.

Fué Begoña la que empezó a coleccionarlos y ahora somos todas las que vamos recogiendo frasquitos por todas partes y para poder exponerlos, nos hicimos un huequito al lado de la ducha de nuestro baño, con unas estanterías de cristal, que a pesar de la oposición de nuestra madre cuando ibamos a montarlas, ahí están ocupando su sitio

La verdad es que es curioso ver cómo van evolucionando los productos, antes los hoteles ponían jaboncitos y sobres de champú, gel y a lo sumo una máquinilla de afeitar deshechable. Ahora te encuentras cada día más cosas y muchas veces de diseño.

Entre esos viajes a los que somos adictas y dado nuestra preferencia por los spas y el relax, durante ocho años, nos volvimos clientas fijas de las Termas Pallares, que tienen un lago maravilloso donde te puedes bañar hasta en pleno invierno y que es una de las experiencias más relajantes que he realizado. El año pasado con motivo de una ampliación de instalaciones, en la que inauguraron un Hotel de 5 estrellas, cambiaron el chef y yo que soy muy, pero que muy rarita para comer, no disfruté lo de años anteriores y ahora me estoy planteando cambiar de Balneario. Aunque creo que siempre echaré de menos el maravilloso lago.


viernes, 8 de agosto de 2008

Las Cucharitas


Esta colección es de nuestra madre, aunque lleva muchos años parada.

Empezó en un viaje a Santiago de Compostela, en el que compró unas cuantas cosillas para su futura nuera y para ella.

No sé si fue mi hermano el que eligió el regalo de su novia, o mi madre decidió que se quedaba con la cucharilla y empezaba ella esa colección.

Durante unos cuantos años, en cada viaje nosencargabamos de comprar la correspondiente cuchara con el escudo de la ciudad donde fueramos, y es una pena, pero como otros muchos intentos, este se quedó en una veintena, a la que actualmente nadie da ningún valor.

Quizás lo suyo sería retomarla e igual que vamos comprando dedales, lápices, imanes y marcapáginas allá por donde pasamos, empezamos a comprar también las cucharas.

miércoles, 6 de agosto de 2008

Los Imanes

Los imanes empezaron a entar en nuestra casa con motivo de la Expo 92. Los 4 primeros que tuvieron su sitio en el frigorífico, fueron 4 imanes de Curro, mascota de la Expo y de ahí a la colección actual.

Cuando reformamos la cocina decidimos que los imanes no podían seguir en el frigorífico porque se ensucian mucho y algunos de ellos son dificiles de limpiar.

Al final encontraron su acomodo en las paredes del lavadero, gracias a los paneles de Ikea.

Dentro de la colección, tenemos distintos apartados, hay imanes de ciudades y pueblos que hemos ido visitando a lo largo de estos años, tenemos nuestro museo particular, imanes curiosos que vamos encontrando por el camino y un poco de todo.

Todavía no hemos conseguido exponerlos todos, por falta de espacio, pero todo llegará y dentro de poco en el lavadero no quedará hueco para otra cosa.

martes, 5 de agosto de 2008

Los ositos de peluche

Tommy, el oso de la foto es el culpable de esta colección. Esta empezó con un anuncio en la Televisión y un comentario mío.

Solamente dije que había salido una colección de osos de peluche que me gustaba y al día siguiente, Alicia, que es la que compra el periodico, volvió del kiosco con el primer osito de la colección.

Cuando me suscribí no sabía que la colección era de 80 animalillos, y tuve que pararla a los 21, con mucha tristeza por mi parte, pero es que no es fácil colocarlos a todos en algún sitio.

Así todo la colección siguió creciendo, unos comprados en el aeropuerto de Londres con las últimas libras, otro vino de Bretaña, otros de regalo al comprar las chuches del cine en Navidad, y así poco a poco ha ido llenando huecos.

Una de las últimas es la osita Alice, que la compré en una tienda que abrieron hace un año en Nerja, y a la que yo no quería ni acercarme y cuando me dijeron como se llamaba, Alice, como se les conoce oficialmente a mi madre y a mi hermana, no pude resistirme y me la tuve que llevar a casa.