miércoles, 30 de julio de 2008

Los Dedales


La colección de dedales, también empezó de forma inesperada.

Mi hermana Begoña, mientras estudiaba la Carrera, aprendió a coser y nos hacía cantidad de cosas, hasta que se aburrió de la cantidad de trabajo que da la costura y lo poco agradecida que es.

Por esta afición a la aguja, empezó a coleccionar dedales.

Llegó un momento en que no podía exponerlos, porque le ocupaban demasiado espacio y entonces el manitas de la familia le hizo unos "dedaleros", cada uno de ellos para 100 dedales, que fueron la solución momentanea a su problema.

Ahora el problema es que dentro de poco no le quedan paredes donde colgar los dedaleros.